A veces,
sobre todo al despertar
pienso en ti.
Nunca en mí.
No te miento.
También en la mañana.
Al mediodía.
Y a las tres de la tarde.
Y a las cinco.
A las seis.
Y luego al acostarme.
A qué mentirnos ya…
Pienso en ti
a todas horas.
Cualquier hora.
Y no a veces.
Esa expresión de
“A veces”,
ya sabes,
es mentira.

Barbarella D’Acevedo 

Sábado, 10 de octubre de 2020