Estimados invitados

Estimado Rector

Estimados profesores y trabajadores

Queridos estudiantes invitados

Nuestro Claustro de Profesores tiene lugar en el contexto de dos efemérides importantes que nos convocan. Un día  como hoy hace 60 años Cuba entró en la historia de América y del mundo con uno de los acotencimientos que marcaron un viraje en el devenir educacional y cultural, la culminación exitosa de la Campaña de Alfabetización, donde participaron 100 000 jóvenes alfabetizadores y las inteligencias pedagógicas más preclaras de ese periodo, wn wl umbral mismo de la Revolución Cubana, produciéndose así una revolución en la revolución. Sin ello no hubiese sido posible alcanzar los logros en ninguna esfera de desarrollo del país, sobre todo en la educaión, la ciencia, la técnica y la cultura artística y general.

La otra celebración es el 45 aniversario del Instituto Superior de Arte (ISA), hoy Universidad de las Artes. Un sueño de los artistas y los profesores de arte hecho realidad cuando en septiembre de 1976 se abrieron a Cuba y al mundo las aulas de esta academia. Sus prolegómenos se hayan en los  Cursos para Graduados  de Nivel Medio de Música, entonces denominados de Nivel Superior, organizados y dirigidos por el compositor José Ardévol, cuyas pilastras se asentaron en la Escuela Nacional de Arte. Luego le sucedió un proceso evolutivo que devino creación fundacional que celebramos hoy.

Como «la vida es una oportunidad» -según un proverbio africano que me enseñó mi abuelo paterno- la tuve al ser uno de los participantes en las tareas de su fundación. Es por ello que mi memoria repasa brevemente algunos momentos de trabajo y sus protagonistas, siempre con el riesgo que supone el tiempo transcurrido y la fijación en el almacén de los recuerdos de acciones y personas y la posibilidad de la omisión involuntaria de tantos  y tantas personalidades conscientes y participantes, como diría el profesor Pellón.

De ese abismo insondable ascendió la Comisión Gestora, presidida por el Dr. Mario Rodríguez Alemám (primer rector) e integrada por varias personalidades, entre ellas: El Dr. José Antonio Portuondo, la Dra. Lidia Turner, la Dra. Graziella pogolotti y de las especialidades el compositor José Ardévol (posteriormente primer Decano de la Facultad de Artes Plásticas), de Artes Escénicas el historiador y profesor Rinel Leal. (Jefe del Dpto. de Teatrología).

A continuación, fueron apareciendo otras personalidades convocadas para organizar los planes y programas de estudio. Recuerdo del primer año de fundación a profesores ilustres -algunos ya los mencioné en la Comisión Gestora- y otros que ocuparon dignidades docentes y ya no están entre nosotros, tales como: el Dr. Manuel Moreno Fraginals, Jefe del Dpto, de Investigaciones, Orlando Suárez Tajonera, Jefe del Dpto. de Marxismo Leninismo, el Dr. Juan José Fuxá, primer Decano de la facultad de Artes Escénicas, por solo mencionar a algunos de los que les tocó asumir las intensas tareas de dirección e iniciación.

Después vino un largo proceso de desarrollo en el cual han participado infinidad de compañeros y compañeras muy valiosos, cuyo aporte a la consolidación de nuestra universidad es inestimable. Imposible nombrarlos a todos, estaríamos tres días hablando sobre ellos y ellas, de eso tienen la responsabilidad de perpetuarlos los encargados de escribir la historia de este centro, una investigación que imagino esté priorizada por los órganos y departamentos docentes en indisoluble unidad, antes de que pasen a otro universo cosmogónico los que aún estamos vivos.

El ISA fue durante mucho tiempo -y no me censuren que sea un profesor de nuestro mismo mdio el que lo diga- uno de los centros de la vida cultural y artística del país. No puedo dejar de mencionar de que cuando se creó el Ministerio de Cultura, en noviembre de 1976, la primera acción del Miniatro de Cultura, Armando Hart Dávalos (casualmente Ministro de educación en la hazaña de la alfabetización), fue venir inmediatamente a visitar el ISA. Se apareció a la entrada y conversó con los estudiantes y profesores que se encontraban ahí en ese momento. Hart, un hombre que siempre atribuyó a la universidad un papel preponderante y cada idea, cada proyecto, venía discutirlo con nosotros en el franco intercambio.

Constantemente éramos visitados o participaban en conferencias y eventos personalidades relevantes de nuestra vida cultural y política, entre ellos recuerdo  al Dr. Galiz Menéndez, al Dr. Carlos Rafael rodríguez.

Fuimos sede del XI Festival de la Juventud  y los Estudiantes, celebrado en Cuba, en 1978, y se nos asignó la tarea de organizar y realizar el Círculo Internacional de Jóvenes artistas (CIJA), el priemr gran evento de este tipo en nuestra universidad.

Son muchos los momentos vividos, pero no puedo dejar de mencionar los actos de otorgamiento del Docotor Honoris Causa a personalidades cubanas y extranjeras, cuyo listado es extenso. Sin embargo, hay uno que por su trascendencia ocupa un lugar cimero en el devenir de esta universidad, y fue la entrega al ilustre pintor ecuatoriano Oswaldo Guayasamín, a la cual asistió nuestro inolvidable y eterno Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, gestor y creador de los dos acontecimientos que celebramos hoy.

Para resumir esta gigantesca labor realizada por todos nosotros, los que estamos y los ausentes, permítanme leerles unas sencillas décimas. 

En el viejo Country Club

Sede otrora de burgueses

Proliferaron con creces

En un repentino alud

Jóvenes que en su virtud

En forma de resonancia

Dejaron plena constancia

De su hazaña triunfadora

Trajeron la nueva aurora

La cultura en abundancia

 

Aquí se fundó lo bello

Lo más puro que es el arte

Y se forjó el estandarte

Cimiento de todo aquello

Que fuera el primer destello

La más sonora sonrisa

La más preciada divisa

Que idearon sus gestores

Los iniciales doctores

Que concibieron el ISA

 

Fluye de mi pensamiento

Un homenaje al Chamán

A Rodríguez Alemán

Que con tanto sentimiento

Trabajó sin desaliento

Por esta universidad

Que ninguna adversidad

Logrará desintegrar

Porque se va a conservar

Por toda la eternidad

 

En esta hora gloriosa

Recuerdo a los profesores

Que fueron grandes mentores

De esta gesta prodigiosa

Su estripe maravillosa

Es de la misma madera

De Moreno, Caqui, Tajonera,

Fariñas, y Harold en la lista

Pero no pierdan de vista

A Pellón, Carmen Collado y Varela

 

Y para ser muy sincero

Faltan otros muchos nombres

De mujeres y de hombres

Que han puesto todo su esmero 

Su esfuerzo, su amor entero

Su altruismo nunca sobra

Con el tiempo se recobra

Se empina hasta la montaña

Y pedurará su hazaña

Por crear tan magna obra

 

Gracias a todos aquellos

Reciban nuestro homenaje

De académico linaje

Que cancela nuevos sellos

hace los tiempos más bellos

Condecoran la aventura

De una enseñanza de altura

Donde jóvenes y viejos

Novicios y más añejos

Buscamos una luz más pura

 

Dr.C. José E. Loyola Fernández

Profesor Titular profesor Consultante

Facultad de Música de la Universidad de las Artes

La Habana, 22 de diciembre de 2021