En ocasión del Día Internacional de la Mujer de 2021
Dr. Roberto Hernández Biosca

Huellas de una hermosa historia de lucha, vivida en el seno del Frente Cívico de Mujeres Martianas
Rosita Mier López,
16 de mayo de 2014

Esta dedicatoria aparece en la portada de un libro que atesoro con mucho celo, por tres razones: la primera, por la casi olvidada historia que cuenta; la segunda, porque está dedicado por una de las protagonistas de la epopeya que narra1 ―una de sus heroínas desconocidas― y la tercera, porque llegó a mí como un valioso obsequio de nuestra Ramona, en una de las revisiones que hicimos del texto La Respuesta Revolucionaria. En el libro, titulado La lección del Maestro2, de la fundadora Carmen Castro Porta (Neneína) aparece recogida la labor patriótica de estas mujeres que fundaron y trabajaron con total entrega a la lucha antibatistiana y por el rescate de la Cuba que aprendieron a amar desde los textos y la memoria del Apóstol.
El Frente Cívico de Mujeres del Centenario Martiano se crea en la segunda quincena de noviembre de 1952. Entre sus fundadoras: Aida Pelayo, Carmen Castro Porta (Neneína), Pastorita Núñez, Rosita Mier, Maruja Iglesias, Naty Revuelta, Olga Román y otras. La organización se hace pública en el Salón de los Mártires de la FEU en la UH el 10 de enero de 1953, ya en el año del centenario del natalicio del Apóstol.
El Frente era una organización ecuménica: daba cabida a mujeres de distintas procedencias políticas y clases sociales: luchadoras de la generación del 30, miembros del Partido Ortodoxo, de la Triple A, del PRC (Auténtico); católicas y de otros cultos; jóvenes luchadoras ―estudiantes universitarias y de la enseñanza media superior―, maestras, amas de casa… La organización se extendió a otras ciudades del país: Matanzas, Holguín, Santiago de Cuba, Guantánamo…
Sus primeras acciones fueron los homenajes al Apóstol en ocasión de su centenario; de ahí el nombre de la organización. Por contar entre sus filas con muchachas dirigentes de la FEU, rápidamente se sumaron a la organización del ya histórico Desfile de las Antorchas, del 27 de enero de 1953.
El libro recoge emocionantes testimonios del hecho:
“Conchita Portela: Fue un trabajo colectivo. Todos los muchachos andaban buscando palos, clavos y estopas. Manolito Carbonell3 se apareció con varias latas de alquitrán y gasolina.
“Mery Pumpido: Cuando comenzaron a prepararse las antorchas, a los muchachos ―Manolito Carbonell y Felo Comesañas entre otros― se les ocurrió que debían ponerle clavos por si la marcha era atacada por la policía, convertirlas en un arma de defensa. La verdad que había un ambiente agresivo.
(…)
“Conchita Portela: La marcha era imponente con las antorchas encendidas. Iniciamos la marcha desde la escalinata hacia la Fragua Martiana, bajamos por San Lázaro hasta Espada y continuamos hasta 27 y Hospital. Sobre la marcha se sumó un contingente que esa misma tarde acababa de clausurar en el Palacio de los Yesistas, el Congreso Martiano en Defensa de los Derechos de la Juventud. Allí habían sido elegidos Léster Rodríguez, presidente, Raúl Castro, secretario general, Cecilio Martínez, tesorero y yo, secretaria de la sección femenina.
“Aida Pelayo: La sensación de la noche fue la columna de más de quinientos jóvenes perfectamente formados que iban detrás de Fidel. Se veía que estaban bien entrenados por la demostración de disciplina y cohesión que dieron. Parte de esos muchachos participaron meses después en el heroico asalto a los cuarteles Moncada y Céspedes en Santiago de Cuba y Bayamo. Cuando comenzamos a corear los gritos de ¡REVOLUCIÓN! ¡REVOLUCIÓN!, resaltaban las voces de estos jóvenes. Era como un torrente atronador que hizo más espectacular e impresionante la nutrida manifestación (Castro Porta, 2010, págs. 67-68)
Las mujeres martianas realizaron importantísimas acciones: desde sabotajes hasta misas por el descanso eterno de jóvenes masacrados por la dictadura4 Por estas razones, muchas de ellas sufrieron vejámenes y cárcel; otras, como la madre de Hugo Camejo, perdió a su hijo en la lucha, y a la casi adolescente Dysis Guira le asesinaron vilmente a su novio, Joe Westbrook.
Aida Pelayo era una reconocida luchadora desde la época de Machado. Tanto, que fue incluida en la Causa No. 37 entre los “autores intelectuales” de los acontecimientos del 26 de julio en Santiago de Cuba, por lo que fe apresada y conducida a Santiago de Cuba. Interrogado Fidel al respecto en el juicio, dijo: “Bueno, cada vez que suena un tiro en Cuba, a Aida Pelayo la cogen presa”5
Desde el exilio, el 17 de septiembre de 1955, Fidel escribe una carta a Carmen Castro Porta6. En ella, hace patente la confianza, no solo política y militar, sino ideológica en la organización femenina7 :
Dije desde el primer instante que es decisiva la colaboración del Frente Cívico de Mujeres Martianas. Por afinidad ideológica y similar historia de lucha y sacrificio, sin vacilaciones ni descanso, estamos llamados a unir estrechamente nuestros esfuerzos.
Tus palabras donde me reiteras que “están en disposición de cooperación sincera” me llenan de aliento y es como un premio a la paciente espera con que he ansiado las horas de ver reunirse en un verdadero movimiento revolucionario los cubanos que deseen luchar por algo más que un cambio en los mandos de la República. Tus líneas tienen pues de mi parte no solo “la comprensión y el afecto de siempre” que esperabas, sino también la gratitud a tus palabras desinteresadas y nobles, tus juiciosos consejos y tus frases de estímulo. (Castro Porta, 2010, pág. 96)
(…)
Esa es la función que tenemos reservada para el Frente Cívico de Mujeres Martianas; afiliar en él todas las cubanas que simpaticen con nuestra causa y convertirlo en el aparato femenino del 26 de Julio. Ustedes pueden desempeñar un papel muy importante en todos los aspectos del Movimiento, sobre todo en el sector obrero, y en el campo ideológico y de la propaganda revolucionaria en general. Tendrían, además, como es lógico, la representación correspondiente en la Dirección Nacional. De esto ya te hablé en una ocasión (Castro Porta, 2010, pág. 100).
Luego de una intensa y riesgosa actividad revolucionaria entre 1952 y 1958, el Frente se autodisolvió el 28 de enero de 1959 ante la tumba del Apóstol en el Cementerio “Santa Ifigenia” de Santiago de Cuba. Sus integrantes continuaron las luchas desde la Federación de Mujeres Cubanas y desde diferentes posiciones dentro de la Revolución, desde la cátedra universitaria hasta importantes responsabilidades dentro del Gobierno Revolucionario.
La lección del Maestro recoge, como les comentaba al principio, una historia que enorgullece a los cubanos, por su patriotismo y entrega. Revela historias de lucha que dieron continuidad a las de aquellas mujeres que quemaron Bayamo en 1869; que se fueron con sus esposos e hijos a las maniguas; que lucharon contra los desmanes y abusos de los gobiernos republicanos hacia las mujeres y a favor de sus derechos, con el pensamiento martiano en sus banderas de lucha: “Solo el amor construye”.

Nota: Al concluir estas páginas, hablé por teléfono con la Dra. María Ruiz Bravo, hermana de Ramona, para comentarle sobre lo que había escrito. Me dio la noticia de que Rosita Mier aún vive, y que está muy bien de salud física y mental. Se me ocurrió que, cuando toda esta situación provocada por la pandemia se normalice, sostener un encuentro con ella en el ISA para que los estudiantes escuchen, de la voz una de sus protagonistas, historias de la patria que son sagradas.

1 Se trata de las palabras que aparecen en el exergo de este escrito

2 Castro Porta, C. (2010). La lección del Maestro (2ª edición corregida y aumentada). La Habana: Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado.

3 Manolito Carbonell era el director de la Revista Alma Mater. Se destacó en la organización y ejecución del célebre acto de protesta contra el golpe de estado de Batista conocido como “El entierro de la Constitución”. Al triunfo de la Revolución, fue uno de los fundadores de la Policía Nacional Revolucionaria. Su viuda, la compañera Heidi Grau Verde, es fundadora del ISA y profesora del Departamento de Estudios Cubanos.

4 En la Selección de lecturas La Respuesta Revolucionaria, pág. 61, pueden apreciar el recordatorio de la misa ofrecida por las mujeres martianas de Holguín en homenaje a un grupo de jóvenes asesinados por la dictadura en esa ciudad, en diciembre de 1957.

5 Nuiry Sánchez, J. (2010). Liminar a la segunda edición. En C. Castro Porta, La lección del Maestro (2ª ed., corregida y aumentada, pág. 12). La Habana: Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado.

6 La carta aparece reproducida íntegramente en la Selección de Lecturas La Respuesta Revolucionaria, págs.103-108

7 La historia sobre cómo le llegó a Neneína la carta y cómo se fue trasladando y escondiendo en distintos lugares, burlando la represión policial, hasta el triunfo revolucionario, resulta muy ilustrativa de la unidad entre el Movimiento 26 de Julio, el Movimiento de Resistencia Cívica y el Frente Cívico de Mujeres Martianas. (Castro Porta, 2010, pág. 268 [Nota36])

La Habana,  8 de marzo de 2021