Por Irina Pérez Castillo 

Estudiante de 4to año de Danza Contemporánea 

Quizás las circunstancias por la que todos hemos pasado estos últimos meses no son las mejores para hoy tener una sonrisa en el rostro. Hemos aprendido a ser fuertes, a sobreponernos a las dificultades pero este día tan esperado por todos vale la pena tener la alegría de nuestro lado. Estos años en la universidad hemos estado rodeados de personas que han tocado nuestros corazones, personas que se han convertido en familia (estudiantes, maestros, amigos).  Gente humana con la que hemos aprendido a reírnos de nuestros errores, gente que nos consideró electa antes de la hora, que nos ayudó a asumir nuestras responsabilidades defendiendo en todo momento la dignidad humana. Gente que solo deseaba andar al lado de la verdad y la honradez. La universidad nos enseñó a crecernos con toques suaves en el alma, a vivir con intensidad sin desperdiciar ningún momento. Hoy, ustedes están cumpliendo su meta satisfechos de todos sus logros, en paz con sus seres queridos y más que todo con su conciencia. Aunque no tengamos la oportunidad de estar todos juntos para una de esas reuniones interminables donde discutimos, reímos sin parar y en ocasiones platicamos de un tema más de cinco veces, aunque no  estemos todos junthos para celebrar esta gran victoria, abrazarnos y con algunas lágrimas en los ojos expresar toda nuestra satisfacción quiero mediante estas simples pero sinceras líneas felicitarlos. El mejor consejo, y sobre todo el más inspirador que puedo darles es que emprendan, busquen nuevas oportunidades y que jamás se cansen de luchar por esa emoción de comenzar algo nuevo. Sé que  en algún momento nos volveremos a ver.

¡Felicidades licenciados!

Miércoles, 22 de julio de 2020