Desde las primeras décadas de la televisión, un subgénero a veces incalificable, ha circundado las maneras de abordar series juveniles: el drama del profesor inspirador, capaz de cambiar los destinos de sus discípulos, es casi siempre un exitoso jolongo cargado de buenas historias, conflictos e interesantes modos audiovisuales. Desde los filmes norteamericanos “El Club de los Poetas Muertos” y “Mentes Peligrosas”, hasta la serie catalana “Merlí”, el audiovisual ha demostrado su poder de atraer también desde la enseñanza y los valores éticos- morales de carácter universal. La televisión cubana también ha contado con interesantes exponentes de este subgénero tan conectado con el melodrama tradicional; obras como “Blanco y Negro, No”, “Doble Juego” o “Entrega”, escrita por Amílcar Salatti en el año 2019, son muestras de ello.
De Amílcar Salatti, también es, “Calendario”, la reciente serie que, a partir de este domingo, disfrutaremos semanalmente por “Cubavisión”. Un día y una hora inéditos en el género teleserie juvenil, que hará que muchos se distancien inicialmente y hasta extrañen los tiempos en que este tipo de material eran transmitidos martes y jueves a las 7: 30 PM. Habrá que acostumbrase, hacer hábito, e implantar (por parte de la televisión de manera consecutiva), la tradición de series juveniles los domingos en la noche. Pero por lo pronto, Calendario, comenzó bien, con un argumento convencional, pero con una estructura que no lo es, y que marcará un punto de inflexión en las maneras de ver el género en Cuba.
La profesora Amalia, vuelve al mismo centro donde cursó sus estudios secundarios, pero esta vez con la condición de profesora de español, del “peor” grupo de la escuela, 9no 3, donde la diversidad de caracteres y problemáticas de sus estudiantes, nos apuntará de manera simbólica a la Cuba que conocemos, que tenemos y sufrimos; una Cuba diversa (como estos muchachos), imperfecta y urgida de cambios. Solo necesitamos presenciar la primera escena, para descubrir el ágil ritmo del guion de un Salatti , casi siempre infalible, y que esta vez es interpretado desde la dirección por la experimentada Magda Gonzales Grau, que ha hecho de las problemáticas adolescentes y juveniles , un camino en la realización audiovisual.
Un elenco equilibrado entre experimentados y noveles, logran imprimirles frescura a los parlamentos creados por el guionista. Clarita García, como la profe Amalia, promete dar unas clases magistralesde actuación, capítulo a capítulo. La ternura, elegancia y mesura con la que está construido el rol, nos habla de su estirpe de actriz; una actriz que ya se merecía un personaje de esta envergadura y que será un antes y un después en la carrera de la intérprete.
Los actores que conforman el 9no 3 (de los que profundizaré en próximos comentarios), logran un alto grado de organicidad en sus interpretaciones. Aunque al principio, es duro tragarse “el paquete” de que tienen 14 y 15 años, luego de un par de escenas y enfrentamientos , sus innegables talentos nos doblegan y nos hacen olvidar sus verdaderas edades (en muchos casos , más de 20 años) La fotografía, la iluminación, el montaje y el sonido, muestran el alto nivel y la procedencia de sus especialistas, muchos de ellos egresados de la FAMCA, lo que le confiere a la serie un plus de calidad. La banda sonora, es precisa, tenue, pero hermosa, con la capacidad de envolvernos en universo juvenil, por momentos noventero y nostálgico.
De Calendario, lo que hasta ahora veo más chocante, es el día y horario, que como dije, habrá que repensar (por parte de la televisión) y acostumbrar a un público, más propenso a consumir en ese horario series policíacas.
Pero ya somos muchos los queremos que sea el próximo domingo, o más bien… el próximo mes, octubre (en la serie), para juntos a la profesora Amalia, rearmar el calendario académico y afectivo de 9no 3.
 
Tomado del Blog Personal Telenovelear
La Habana, 13 de enero de 2022