Todos recordamos con ternura a nuestros profesores, a esos que nos acompañaron unos años, o unos meses, incluso aquellos, que nos prepararon un día, con un consejo, con la limpia respuesta ante una duda. Pero ese sentimiento, desde nuestra formación como artistas es quizás, mucho más intenso, por las características de esa misma formación. El arte ha de enseñarse, como todo, desde el corazón y no se aprende por libros solamente, sino por sensaciones, afectos, por la exploración de los sentidos y por ese –dale, repetimos– que tanto escuchamos en nuestras vidas.
Homenajear a un maestro es siempre un acto glorioso y dedicado, pero lo es aún más cuando se trata del arte. Y que mejor lugar, para otorgar un lauro a la enseñanza del arte, que el Aula Magna de la Universidad de las Artes ISA.
Por eso el júbilo y la alegría que nos convoca hoy, en esta tarde del 7 de febrero del 2020, cuando el jurado, integrado por Corina Mestre Vilaboy, como presidenta, Jesús Ortega Irustra, Miguel Cabrera García, Jorge Braulio Rodríguez Quintana, Carmen Amador Fariñas y Marta Ulloa a concede el Premio Nacional de la Enseñanza Artística al Maestro Roberto Salvador Pellón Montalvo por tantos y tantos días entregados a la tarea de formar las nuevas generaciones de artistas, esas que defenderán el legado dejado por quienes les dieron gran parte de su tiempo.
Que mayor orgullo para un docente, que ver a sus alumnos realizados y realizarse cada día.
Felicidades Maestro!!!