Por: Jorge Braulio

En la presente edición de nuestro festival universitario se destacan tres propuestas de artes visuales. Interior vs. Exterior es la exposición que organizaron los estudiantes de la Facultad de Artes de la Conservación del Patrimonio Cultural. Con recursos propios de la pintura, la fotografía y el dibujo, catorce creadores comparten sus preocupaciones existenciales, su testimonio de una realidad que —ellos lo saben— no puede aprehenderse totalmente, sino que es un proceso de transformación y búsqueda perenne.

En Grafías se reunen dos muestras de fotografía y grabado que formaron parte del proyecto Indagar lo Propio, presentado por la Facultad de Artes Visuales en la pasada XIII Bienal de La Habana: Luz a tu propia Química y Unlimited. La primera es fruto de la dinámica que se genera en los diversos talleres del Laboratorio de Fotografía de la Facultad de Artes Visuales: variedad de temas y recursos técnicos, densidad conceptual. La segunda es un muestrario mínimo pero elocuente de alternativas creadoras que parten del grabado mas tradicional para luego abrirse a lo experimental.

Doxa, el environment concebido por los estudiantes de 1er año de la Facultad de Artes Visuales, según sus propios creadores: «Se plantea erigir espacios anónimos, en función de una unidad estructural. En él convergen los distintos discursos de los artistas que intervienen en la obra.» Doxa es también un homenaje a la cultura cubana, una obra colectiva en la que conviven el refinamiento y la precariedad. Un ejemplo de resistencia desde la creación.

Disfrutemos pues de estos emplazamientos para la reflexión que hacen visibles los hallazgos, tanteos e incertidumbres presentes en todo proceso formativo. En este vínculo intergeneracional, en el entrecruzamiento de los conocimientos, en el intercambio de experiencias y modos de hacer está una de las claves para enriquecer la creación artística en la contemporaneidad.